En una entrevista con El río suena (Barequeo), el gerente de Ingeniar Risk Intelligence habló sobre las decisiones técnicas detrás de demoler, reforzar o reconstruir tras el terremoto del 10 de agosto.
Tras el sismo de magnitud 7.4 del pasado 10 de agosto, que dejó cerca de 150.000 personas afectadas, 300 muertos, un número similar de desaparecidos y 4.000 heridos, miles de familias en el Eje Cafetero enfrentan hoy una pregunta técnica con enormes implicaciones sociales: ¿qué hacer con las edificaciones acordonadas? ¿Es posible salvarlas o es mejor demoler?
Omar Darío Cardona Arboleda —ingeniero civil, doctor en Ingeniería Sísmica y Dinámica Estructural, profesor de la Universidad Nacional de Colombia sede Manizales, exdirector de la Dirección Nacional de Gestión del Riesgo (1991-1995) y gerente de Ingeniar Risk Intelligence— conversó sobre estos temas en el programa El río suena, de Barequeo.
Cardona fue enfático en que la reconstrucción no puede tratarse como un asunto de beneficencia: «Los desastres no son problemas de caridad pública ni de primeras damas de la nación. Los desastres son un problema del Estado: del impacto social y económico; de los pasivos contingentes que el Ministerio de Hacienda tiene que estar pensando que le implica este desastre. Este no es el mismo terremoto del Eje Cafetero de 1999: es mucho más grave».
Uno de los puntos centrales de la conversación fue el riesgo de tomar decisiones apresuradas sobre demoliciones. Cardona explicó que no todos los ingenieros —ni siquiera todos los estructuralistas— están capacitados para emitir un dictamen definitivo sobre el estado real de un inmueble, y que lo que determina si una edificación es segura no es su apariencia externa (fachadas caídas, muros o techos afectados), sino el estado de su sistema estructural: columnas y vigas. En muchos casos no hay daño estructural, y donde sí lo hay, con frecuencia es posible reforzar en lugar de demoler. Como advirtió sobre lo ocurrido en Armenia: «Muchos pidieron la demolición porque pensaron que el Estado les iba a reponer el edificio o la casa, pero eso no es así».
El experto también señaló el caso de Manizales, donde obras preventivas en edificios como la Catedral y la Gobernación de Caldas ayudaron a que estructuras clave se mantuvieran en pie: «A Manizales, en términos generales, le fue bien con el terremoto. Desde finales del siglo XIX acá hay una cultura sísmica y aunque hubo víctimas y daños materiales considerables, lo que ocurrió es poco frente a lo que pudo pasar con un terremoto de esta magnitud».
Sobre el proceso de reconstrucción que se avecina, Cardona citó el antecedente del Forec (Fondo de Reconstrucción del Eje Cafetero, creado en 1999 tras el terremoto del Quindío), destacando aciertos —como el trabajo zonal con ONGs y comunidades locales— y errores de los que hay que aprender, particularmente en materia de ordenamiento territorial: «Esto hay que diseñarlo muy bien por sectores, prioridades y territorios diferenciados. El Forec hizo bien el trabajo zonal, pero se cometieron muchos errores de los que hay que aprender».
La conversación completa con Omar Darío Cardona está disponible en YouTube y en el canal de Spotify de El río suena.
Nota original publicada por Barequeo / Filigrana: https://barequeo.com/filigrana/el-rio-suena-con-omar-dario-cardona-demoler-reforzar-reconstruir/



