En la historia del estado Vargas son varios los desastres que han ocurrido a causa de terremotos, deslizamientos, inundaciones, aludes torrenciales, entre otros, siendo los aludes torrenciales del mes de diciembre de 1999, uno de los que más efectos ha generado en personas y bienes; efectos que se evidenciaron en gran medida en la parroquia Caraballeda. Este evento marcó un antes y un después en cuanto al tratamiento del riesgo en los instrumentos de planificación urbana desarrollados en el país, a raíz de este, el riego de desastre se empieza a considerar de manera explícita e integral, especialmente mediante la consideración de las amenazas como condicionantes de los usos del suelo. No obstante el gran avance que esto significa, aún existen vacíos en el tratamiento de estas amenazas, en particular, aún es necesario realizar una mejor identificación del riesgo que permita revelar o hacer manifiesto el riesgo existente o que se puede configurar en el futuro y que conduzca a la implementación de condiciones concisas y claras por parte de los tomadores de decisiones.
